Ingredientes para 4 raciones:
- 800 gramos de bacalao
- Aceite de oliva mínimo de 1°
- 3 dientes de ajo, fileteada
- 1 guindilla seca.
Cortar el bacalao y ponerlo a remojar cambiando dos aguas en 48 horas. También se puede hacer con bacalao desalado, ya que no hace falta remojarlo.
Empezamos la preparación.
Freír en una cazuela de barro con abundante aceite los ajos fileteados y la guindilla. Antes de dorarse del todo, retirar la cazuela del fuego, dejándola enfriar. Sacar los ajos y la guindilla de la cazuela y dejarlos en un plato. Cuando esté el aceite templado se añaden los trozos de bacalao con la piel boca arriba (al meter el bacalao tiene que entrar como si entrara en agua fría, sin freír) y se ponen de nuevo a fuego lento y al de 2-3 minutos darle la vuelta colocando la piel boca abajo. Cuidando de que no hierva el aceite, y con el aceite templado y los trozos dentro, empezamos a menear la cazuela, de adelante hacia atrás, o si no también de forma circular tanto en el sentido de las agujas del reloj como en sentido contrario. Eso sí, sin dejar de menear la cazuela en ningún momento, o por lo menos, parar lo menos posible, para que no se corte la salsa del Pil-Pil. Con el movimiento, el bacalao empieza a soltar su gelatina que es la que hace engorda el aceite que al final termina convirtiéndose en una salsa espesita. Una vez conseguido el espesor de la salsa deseada, retiramos la cazuela y le añadimos encima de los filetes los ajos dorados que apartamos al inicio de la receta.
Nota: lo idóneo es hacerlo en una cazuela de barro pero si tenemos una placa de inducción, no hay más que utilizar una cazuela, pero que no sea muy alta.
Y esto es todo. Espero que os haya gustado y nos vemos en el siguiente plato.
